Dieta Baja en Grasa
Entendemos por dieta baja en grasa aquella que principalmente esta compuesta por alimentos frescos, ya que estos son bajos en el contenido de grasa. Estos alimentos son por ejemplo las verduras, frutas, cereales, tubérculos etc. Mantener una dieta baja en grasa también significa tener cuidado en el consumo de productos como el aceite, la mantequilla o margarina, mayonesa, quesos cremosos, o aderezos cremosos para las ensaladas.
Para comprender mejor en lo que consiste una dieta baja en grasa, es necesario conocer que existen varios tipos de grasas. Las grasas saturadas, las cuales se les conoce comúnmente por el nombre de “grasas malas”. Este apelativo se debe a que son las primeras causantes del aumento del colesterol y de la mayoría de los problemas de circulación. La forma mas sencilla de identificarlas es notando que cuando no se exponen a temperaturas altas se mantienen sólidas. Otro grupo de grasas son las insaturadas, las cuales se caracterizan por estar en estado líquido a temperatura ambiental. Comúnmente se les conoce como “grasas buenas” debido a que su función es controlar el colesterol y las enfermedades cardiovasculares.
Este grupo a su vez se subdivide en dos categorías: Grasas monoinsaturadas, que son la fuente de energía en los alimentos y las encontramos principalmente en el aceite de oliva y de canola, y Grasas poliinsaturadas que principalmente se encuentran en los aceites de pescado, azafrán, girasol, maíz y soya. El tercer grupo de grasas son los Ácidos trans grasos, los cuales son grasas insaturadas que han pasado por un proceso de hidrogenación en el cual se han convertido en ácidos con las mismas propiedades de grasas saturadas. Estos son por ejemplo la mantequilla, las margarinas, las cremas de los pasteles, los alimentos fritos, productos horneados procesados como galletas, magdalenas, etc.
Pero como no existe dieta milagrosa, la dieta baja en grasa no es la excepción. El secreto del éxito de toda dieta para bajar de peso es la ingestión de menor cantidad de calorías, el alto consumo de agua y el aumento de la actividad física para efectuar el desgaste de las calorías ingeridas.
Antes de comenzar una dieta baja en grasas es recomendable que se consulte con un especialista. Esto se debe a que los requerimientos de cada persona varían de acuerdo a sus circunstancias personales tales como la edad, estado general de salud, actividad que se realiza diariamente y la cantidad de peso que se quiere o necesita perder. Nadie mejor que un medico para darle el consejo apropiado y orientarlo mejor en este campo. También es muy recomendable complementar la alimentación con suplementos vitamínicos que ayuden a nutrir el organismo, sobre todo ricos en Vitaminas B y C.
Una dieta baja en grasa, aparte de proporcionar grandes beneficios para la perdida de peso, también mejora la salud cardiovascular. Además, esta científicamente comprobado que las mujeres que reducen el consumo de grasa al veinte por ciento del total de calorías que consumen al día presentan cuarenta por ciento menos probabilidades de contraer cáncer de ovarios, ya que una dieta baja en grasa reduce el nivel de estrógenos.
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